viernes, 24 de marzo de 2017

SAN BERNARDO DE LAS BARRANCAS

Fue un Paraje enclavado entre la Concepción del río Cuarto y la reducción del espinillo (Reducción) sobre la margen sur del río. El cual aunque desaparecido está lleno de historia viva de nuestra región. Fue un lugar importante en donde mucha gente tanto españoles como criollos, asentaron sus esperanzas en siglos pasados. Soportó una cantidad significativas de terribles invasiones de los indios que violentaron su existencia y cegaron su futuro. A partir del año 1852 aproximadamente, murió en las pampas en el mismo lugar donde había nacido como parada de tropas de carretas que iban rumbo a Cuyo.

En esas tierras tan prometedoras y violentas a la vez quedaron los restos sepultados de varios centenares de personas en su viejo cementerio. San Bernardo un lugar de nuestra historia que merece ser recordado por su trayectoria tan sufrida y valiente.

En el año 1718 una terrible epidemia de viruela diezmo a la población y mato a una gran cantidad de personas que habitaban el lugar; el1 de septiembre de 1775 “entre Punta del Sauce y San Bernardo, 16 cristianos perdieron la vida asesinados por los indios, incluido el Comandante Silvano Arrendain de Bengolea, mientras que su esposa y sus cincos hijos fueron llevados cautivos por el malón, de los cuales, cuatro eran niñas. En esa ocasión llevaron a las tolderías entre mujeres y niños a 57 personas. Cometieron matanzas, saqueos, incendios y una impresionante tropa con miles de cabezas de ganado que venían robando, con el cual estuvieron el día completo para hacerlo vadear el río”. Así fue como ocurrían los acontecimientos de la pampa, la zona del Río Cuarto comenzó a despoblarse ante la terrible ferocidad de los malones.

Las tierras de San Bernardo correspondían originalmente a la Merced de los Cabrera y fue el bisnieto del fundador de córdoba que antes de morir deja por testamento las tierras a su nieta Isabel de Cabrera en el año 1689 en la “Rinconada del San Bernardo”. Luego estas tierras fueron hipotecadas y quedaron en posesión del Convento de San Francisco de la ciudad de Córdoba los que construyen en el lugar una capilla en honor a San José, posteriormente el convento vende las tierras de San Bernardo al señor Francisco Bengolea que administra hasta su muerte la estancia de San Bernardo y se dedica criar vacas y mulas en 1776 fallece y es enterrado en el cementerio pegado a la capilla del lugar.

En 1782 se conoce que en este lugar había 203 personas viviendo las cuales fueron censadas, y en el año 1785 se levanta el Fortín de San Bernardo para dar mayor seguridad a la población y al camino de carretas que era siempre amenazado y arrebatado por los indios.

No era fácil la vida en ese lugar los grandes malones entraban por el oeste de Río Cuarto y llegaban en sus invasiones hasta la Lagunilla, actual Olaeta, y en ocasiones hasta Ucacha y desde allí volvían con grandes tropas de ganado que arreaban hacia Leubucó, al río Cuarto lo cruzaban siempre por el “Paso del Durazno” que era el lugar más adecuado y desde ahí continuaban el camino con todas sus tropas de hacienda robada y se la tiraban arriba al primer pueblo que encontraban para luego saquearlo y este era el pueblo de San Bernardo, que se convertía en “la yapa” de las grandes invasiones, por lo cual le fue muy difícil sobrevivir, asimismo las guerras civiles también hicieron estragos comprometiendo la permanencia de esta población y eso se produjo en el año 1821 con la invasión de José Miguel Carreras en la región y en 1831 con Facundo Quiroga por el sitio y combate de Río Cuarto.

Los Bengolea que sobrevivieron a las invasiones, porque varios de ellos fueron muertos o cautivados, abandonaron aquella estancia y se fueron rumbo a San Nicolás de los arroyos llevándose consigo casi todos los ornamentos de la iglesia San José que había sido vice parroquia del curato de Río Cuarto y desde ese momento aquella iglesia queda en absoluta decadencia.

Lo mismo que su cementerio en el año 1840 re realiza un nuevo censo y en san Bernardo se registran solamente 59 pobladores de los casi 300 que existían, la iglesia no funcionaba y el cementerio estaba abandonado el apogeo de aquel lugar había concluido, ya no paraban las carretas ni existían las estancias pobladas solamente quedaban algunos ranchos miserables en la margen sur del rio mientras que en la margen norte había grandes barrancas que la erosión del cauce de agua por siglos había producido. Fue en San Bernardo que habitaron muchas familias hidalgas descendientes de españoles con títulos de nobleza, esa fue tierra de descendientes de Cabrera, Bengolea, Olguin, Garay, Balmaceda, Cabral…, entre tantos otros.

Pue en San Bernardo donde el virrey del Rio de la Plata hace instalar el “Puesto de sisa”, (primer aduana que existió en estos territorios) para cobrar peaje a la yerba que venia del Paraguay y se trasladaba a Cuyo. Pero también por San Bernardo pasaban cargadas las tropas de carretas con vino, aguardiente y frutas secas que volvían de Cuyo hacia Buenos Aires. El primer jefe del puesto de sisa que existió en el lugar fue el Maestre de Campo Vicente Funes, que era el abuelo del Dean Gregorio Funes , conocido en nuestra historia nacional.

San Bernardo un lugar lleno de historia, hoy solamente queda en el lugar del pueblo un legendario ombú en la esquina de un campo propiedad de una congregación religiosa, pero en el pasado y seguramente durante más de un siglo y medio desde 1700 a 1850 existió este lugar cargado de peligros pero también de esperanzas y progreso.

Walter Bonetto
19 de marzo de 2017

Fuentes consultadas: “El Malón en el Sur de Córdoba” Edilio Ricardo Pigatto. Ediciones del Corredor Austral- abril 2007- Pág. 33- “La frontera de la región del Río Cuarto”. María Rosa Carbonari UNRC. Datos históricos de la Biblioteca Capilla Sagrado Corazones de la ciudad de Río Cuarto.

viernes, 3 de marzo de 2017

FALENCIAS EN LA JUSTICIA

Pasa algo en Argentina, y es grave; gran parte de los ciudadanos no creen en la justicia y esto es una enfermedad que disloca a la república y entorpece a la democracia. Días pasados se conoció la condena en prisión de “cuatro meses de cumplimiento efectivo” que impuso un tribunal oral a un ciudadano porteño por robar una caja con conitos de chocolate. Seguramente no es objetable la acción, será correcta, pero indudablemente que este hecho comparado con los grandes ladroneos denunciados en este país producto de la corrupción y sin acción efectiva de la justicia se torna absolutamente vergonzoso y causa irritación.

Personas muy calificadas y especializadas en leyes objetan constantemente a la justicia por su inadecuada inactividad o lentitud, lo cual perjudica de manera significativa al sistema democrático del país y contribuye al descreimiento de muchos ciudadanos que son honrados y trabajadores, además quieren protagonizar a una nación con futuro.

Salvo casos muy puntuales, los grandes denunciados de corrupción, sus protagonistas o sospechados están libres y argumentan rápidamente “ser perseguido políticos”, cosa generalmente absurda y risueña ante semejantes falencias y tremendas falta de honestidad de muchos funcionarios y gobernantes; ante esta situación se crea un descredito en la sociedad, pero es la justicia que se debe calzar los pantalones largos y no dejarse influenciar por lo político. Si esto ocurriera así, nuestro país avanzaría y el futuro sería más promisorio, caso contrario se genera un aplastamiento y una mediocridad que hace perder la fe en el trabajo y el sacrificio, por lo tanto es necesario que la justicia encierre a los ladrones y no deje pasar tanto tiempo, porque esta situación agobia y asfixia.

Los ladrones deben pagar sus actos delictivos sin interesar el color político porque todos los ciudadanos somos o debemos ser iguales ante la ley pero parece que esto no ocurre en nuestra nación lo que es algo lamentable. Precisamos que nuestra justicia corrija el rumbo y haga cumplir las leyes de nuestra constitución nacional en todos sus aspectos. Precisamos creer en la justicia.

Walter Bonetto
3-3-2017

MANSILLA EN RIO CUARTO (segunda parte)

Como ya fuera expresado en la nota anterior, Mansilla llega Río Cuarto en el año 1869 cuando la Villa contaba con 5500 habitantes y eran muchas las esperanzas de los pobladores por el temor que sentían ante las invasiones de los indios que causaban desolación y muerte. Rondaba en el ambiente que el nuevo Comandante de Frontera era un militar muy valiente y capaz, venía de la Guerra con el Paraguay y tenía fama de hombre muy culto.

El Presidente Sarmiento le había indicado que le diera el apoyo a los frailes misioneros, especialmente al padre Marcos Donati, que quería entrar en el territorio indio para evangelizar y ya había tomado contacto por carta con el cacique Mariano Rosas. Mansilla tomó de buen gusto ese pedido del presidente de la nación; cuando llega Río Cuarto, en sus primeros días fue conocer a los padres misioneros, para luego recorrer toda su jurisdicción y visitar cada fortín y cada pueblo de la región, además comienza a trabajar con gran dedicación para organizar las actividades de la comandancia y mejorar la disciplina e instrucción al personal, la cual estaba muy relajada.

Era un hombre muy dinámico contagiaba entusiasmo en sus labores y demostraba buena autoridad, generaba relaciones muy activas con las autoridades y trabajó muy significativamente para lograr un vínculo constante con los caciques de la pampa. Su objetivo era trasladar la frontera al río Quinto, conocer el territorio y las costumbres de los pueblos aborígenes, para eso comenzó convocando a los caciques a Río Cuarto, para lo cual instaló una carpa adecuada para albergarlos cerca del arroyo del bañado en donde pasaron varios días de negociaciones, en esa ocasión los indios fueron espantados por un brote de viruela que aparentemente ya traían consigo. Quedó en lugar un solo indio enfermo, los demás habían muerto y otros abandonaron el lugar, Mansilla ordenó que lo trajeran a la comandancia, pero nadie deseaba cumplir esa orden, entonces el comandante mismo fue al rescate del indio afectado y se encontró que era el capitanejo Linconao, hermano del cacique Ramon, lo tomó en sus brazos, pese a que estaba moribundo y con gran avance de la viruela por todo el rostro, lo cargó en un carro trasladándolo a la comandancia en donde le procuró intensiva atención médica y cuidado lo que logró que a los meses Linconao se mejorara y fuese repuesto. Esto le dio a Mansilla un gran ascendiente sobre los caciques que decían “ese Coronel Mansilla ser hermano nuestro, ser cristiano toro”, lo que también hablaba del valor y la solidaridad de este hombre.

El 30 de marzo de 1870, cumpliendo con su objetivo El Coronel Mansilla parte desde la Villa de la Concepción de Río Cuarto junto a los sacerdotes franciscanos Marcos Donati y Moises Álvarez, además de un reducido grupo de soldados sin armas, van hacia el corazón del territorio de los Ranqueles.
Mansilla quería entrevistarse con Mariano Rosas máximo cacique en Leubucó, dado que había algunos episodios que dañaban este posible vínculo, especialmente cuando Mansilla asumió la Comandacia le hizo degollar en la plaza un caballo blanco que le había enviado de obsequio al boticario y le envió a los toldos la cabeza del animal, entendiendo que esa acción del cacique era irrespetuosa hacia el Comandante de Frontera.
La excursión al territorio indio fue, aunque en algunos aspectos compleja, en general muy fructífera por toda la información obtenida, que el mismo Mansilla plasma en su libro describiendo realidades lacerantes sobre la relación del indio y del gobierno argentino.
Al regreso de aquella excursión que duró algo menos de veinte días tuvo que afrontar un juicio por haber ordenado el fusilamiento de un soldado desertor aparentemente sin juicio previo. Mansilla fue retirado de Río Cuarto, afrontó un concejo de guerra y fue destituido.
Por orden del Presidente de la República Domingo Faustino Sarmiento; el Coronel Mansilla es suspendido en su cargo militar, sometido a información y trasladado de Río Cuarto. Un grupo de vecinos de todo el Departamento enviaron una extensa nota al Presidente indicando los progresos en la Frontera Sur por la labor de Mansilla y solicitando que se lo ascendiera de rango por tan meritorio trabajo.
Sarmiento no dio lugar, respondiendo a los peticionantes que “no es así como funciona el ascenso en el ejército, y que el Coronel Mansilla no había hecho más que lo que el deber le imponía”. El Presidente lo destituía en virtud de que Mansilla había mandado a fusilar a un desertor sin juicio previo, y además había dado repuesta a sus superiores ante el reclamo que le efectuaron por esta actitud, de manera impertinente y con menosprecio a la autoridad del gobierno.
Mansilla fue retirado de Río Cuarto, afrontó un concejo de guerra y fue destituido como Coronel del ejército. Con los años los tiempos cambiaron y fue restituido y ascendido a General y ocupó distintos cargos de gobierno en el país y el extranjero. Murió en Francia a los 82 años cuando ya estaba en soledad dado que había muerto su esposa y sus hijos.
Un amigo argentino que lo visitó por aquellos últimos días vio al viejo general que se le derramaban las lágrimas al querer mostrarle uno de los más atesorados recuerdos de su vida cuando sacó de un cofre el poncho que le había regalado el cacique Mariano Rosas en ocasión que lo visito en Leubuco. El había notado con sus manos, porque estaba ciego, como dicha prenda había sido comida por la polilla, lo que realmente le entristeció el corazón. Mansilla se había destacado como escritor, periodista, político, diplomático y como un hombre de gran cultura y valor humanístico capaz de comprender y respetar los pueblos aborígenes, lo que fue un verdadero ejemplo.
Walter Bonetto
3-3-2017





sábado, 25 de febrero de 2017

Mansilla en Río Cuarto (parte 1)

Lucio Mansilla nació el 23 de diciembre de 1831 en el barrio de San Telmo de Buenos Aires en un sector conocido como el Presidio Viejo, fue hijo primogénito del Coronel Lucio Norberto Mansilla , y de Agustina Ortiz de Rosas, hermana de Juan Manuel de Rosas,
De adolescente fue empleado de un comercio de la familia, estaba encargado de llevar los libros de contabilidad y por esos años, cuando tenía 16, se enamoró de una jovencita que era modista, Pepita, la que trabajaba en una fábrica de sombreros. Esto originó un revuelo, porque la familia Mansilla no aceptaba a la niña por no tener el estatus social que ellos poseían y además sostenían que Lucio era muy joven para comprometerse en un noviazgo.
A Lucio eso no le importaba y se puso en rebelde, él estaba muy enamorado de Pepita, y ante los problemas de no aceptación familiar, los novios decidieron fugarse al Uruguay, pero no pudieron lograr lo planeado, dado que en el momento del escape fueron traicionados por un conocido de la familia, que en lugar de ayudarlos como les había prometido, los denunció a los Mansilla y los jóvenes fueron y detenidos y separados ya cuando estaban sobre una embarcación para partir.
Ante esta situación Lucio fue tratado por sus padres de manera rigurosa y enviado de castigo a la estancia de un tío al frente de la Bahía de Samboronbón en donde tendría que trabajar como peón. Trabajando en aquel lugar, en una oportunidad y con el permiso de sus patrones en un día de descanso, fue a visitar a otro tío que vivía en Chascomús y ocurrió que quedó encantado de una prima, así que cada vez que podía, Lucio, “visitaba el tío” y terminaron enamorándose los jóvenes que luego y con los años fueron matrimonio.
Enterada su madre de aquel noviazgo familiar y muy preocupada por la conducta del hijo a la que consideraba escandalosa e inaceptable, lo trajo urgente y lo puso a trabajar en un saladero familiar cerca de San Nicolás, lugar este donde entretenía sus ratos de ocio con la lectura de libros que extraía de una antigua biblioteca paterna. Un día fue sorprendido por su padre leyendo el “Contrato Social de Jean-Jacques Rousseau ” lo que para nada le gustó, porque entendía que esta lectura era inadecuada para el joven y le sembraba ideas inconvenientes.
Muy preocupados los padres por su hijo que lo observaban con una conducta reprochable, decidieron hacerle cambiar de aires y lo enviaron de viaje a la India para comprar mercaderías y que se le refrescara la cabeza. Lucio, se sintió contento porque salía de la rigurosidad del trabajo duro. Aprovechando esa oportunidad y luego de hacer todas las compras encomendadas y tramitar su despacho a Buenos Aires, como un joven muy inquieto y con el dinero que le había sobrado de las inversiones, anduvo por Calcuta, Egipto, Londres y Paris, lo que le dio mucho conocimiento aquella parte del mundo y vivió en el extranjero durante tres años; vuelve a su tierra preocupado por su familia poco antes del levantamiento de Urquiza quien ya había hecho una proclama.
Cuando su tío lo recibió en Palermo, luego de hacerlo esperar durante muchas horas, le dio la bendición por su regreso de Europa y aquel día que lo recibió por gestiones de Manuelita de Rosas, hasta las tres de la mañana le estuvo leyendo el discurso del nuevo periodo que daría como Gobernador ante el Congreso de Buenos Aires, periodo que no se cumple por la Batalla de Caseros y el derrocamiento de Rosas; mientras repasaban los escritos “Manuelita le servía por indicación de su padre los platos de arroz con leche a su primo”, que según los historiadores más avezados coinciden que fueron siete.

En 1852 y se incorporó al ejercito formando parte de la Confederación, pero al poco tiempo vuelve a Europa acompañando a su padre y hermano. En aquel viaje y en el mismo barco, se encuentra con Domingo Faustino Sarmiento que iba a Brasil, haciendo lo imposible logró entablar un vínculo en donde el gran maestro queda impresionado por las ideas del joven, con quien mantiene importantes relaciones que perduraron por varios años.
Regresa Mansilla en el año 1853 y contrae matrimonio con su prima Catalina, aquella que había conocido en Chascomus; por varios años se dedica al periodismo, actividad que le interesaba mucho y se desenvolvía con excelente habilidad. En una oportunidad estando en un teatro colmado de público en la ciudad de Buenos Aires, insultó a los gritos al Senador José Mármol por una publicación hecha en su novela “Amalia”, en donde Mármol, según Mansilla, ofendía a su familia, lo retó a duelo y lo acusó al senador de cometer injurias inaceptables. Esto le costó la inmediata detención y fue penado con extradición. Ante esta situación se fue a vivir a Paraná que era capital de la Confederación y no llegaban las leyes de Buenos Aires. En aquel lugar se dedica a realizar periodismo y se compromete enteramente con la política.

Años después interviene como voluntario en la guerra del Paraguay, participando en varias batallas alcanzando el grado de Teniente Coronel en el año 1868 y se desempeñó como principal ayudante del General Emilio Mitre. Posteriormente apoyó la campaña presidencial de Sarmiento a quien El admiraba y logra el grado de Coronel pretendiendo que Sarmiento al ser nombrado Presidente, le diera el cargo de Ministro de Guerra, deseo que le fue negado, en cambio fue destinado a partir del 28 de diciembre de 1968 como jefe de la Frontera Sur en la provincia de Córdoba, lugar donde protagoniza episodios que le costaron su destitución del ejército.
El día 18 de enero de 1869 Los vecinos de La Villa de La Concepción de Río Cuarto, cansados del acoso e invasiones de indios, se reunieron con alegría y esperanza, desplegando banderas y estandartes junto a una banda de música para recibir con algarabía al entonces Coronel Lucio V. Mansilla, quien a las once y media de la mañana de este día arribaba con su Batallón 12 de línea, con el objeto de defender la frontera, trabajar con nuevos tratados, y ampliar los límites de aquella frontera hasta el Río Quinto.
El Coronel Mansilla a pesar de su corto periodo en La Villa de La Concepción protagoniza episodios muy singulares que fueron verdaderos hitos para nuestro devenir histórico los cuales serán expresados en la próxima entrega.
Fuentes consultadas:
Historia de Río Cuarto Víctor Barrionuevo Imposti tomos 2 y 3 impresión Carlos Firpo SRL
http://www.elhistoriador.com.ar/biografias
Carpeta histórica del autor.
Walter Bonetto

jueves, 9 de febrero de 2017

El Vuelo del Pulqui II

8 de febrero de 1951 Se efectúa la presentación oficial del avión Pulqui II en vuelos de acrobacia sobre el Aeroparque de Buenos Aires, presenciando esta presentación miles de ciudadanos, autoridades nacionales y extranjeras y el presidente de la nacion General Juan Domingo Perón, luego de vuelos de gran acrobacia y razantes sobre la pista de Aeroparrque, el Pulqui aterriza para ser visto por el público. Realizó esta presentación el piloto de pruebas e ingeniero alemán Kurt Tank, quien estaba trabajando en este proyecto en la Fábrica de Aviones.

La presentación del avión a reacción argentino fue impactante y causaba asombro al comprobar el extraordinario desarrollo de la industria nacional.

miércoles, 8 de febrero de 2017

Conversando con un Coya

Nuestro país tiene distintas realidades y escenarios de vida, a pesar que uno puede creer que es algo incierto el dicho de muchos ciudadanos quienes manifiestan que “Argentina termina en la General Paz”, no deja de tener mucho de valides este sentir popular. El norte argentino, tanto en el este como en el oeste, esta plagado de pobreza y en gran medida pobreza extrema especialmente en las zonas rurales, con índices de mortalidad infantil y desnutrición que asustan y son escandalosos. Las provincias pobres carecen de un adecuado presupuesto de salud y educación que les permitan mejorar su nivel de vida en general, o en todo caso si lo tienen, da la sensación que no lo administran correctamente, mientras que los planes que lanzaron distintos gobiernos tantos provinciales como nacional, fueron en gran medida “planes políticos” porque en la realidad de los hechos, no se comprende como el problema de la pobreza extrema persiste y crece. Lo cierto es que sobre esto hay dos realidades totalmente palpables y atendibles. Primero esta la realidad del funcionario con su división estadística especializada que detrás de la computadora, el escritorio con aire acondicionado y alfombra marca y dibuja curvas y gráficos y se consuela viendo como decrece la pobreza, como se reduce la mortalidad infantil, como decrece el analfabetismo, como crece el poder adquisitivo y tantas cosas mas que no son otras que marketineria política ; pero por otro lado esta la realidad y generalmente tiene una cara distinta, con aristas preocupantes que se contradicen totalmente con el “optimismo” del funcionario y esa realidad marca a sangre y fuego que la pobreza existe, que el gobierno no llega ni se preocupa y que en esos lugares del norte la República esta ausente.

Así me dijo Daniel un habitante de la Puna Argentina pastor de un rebaño de llamas y ovejas en la zona rural entre Humahuaca y la Quiaca, mas precisamente a escasos kilómetros de Abra Pampa. “Mire amigo aquí el turista pasa, pero generalmente no descubre el verdadero sentir del lugareño. Pasan para ver el paisaje y nos consideran a nosotros parte de ese paisaje y así nos quieren ver ataviados con nuestros ponchos junto a nuestros animales y así ellos o ustedes están felices tomando una fotografía”...Me impacto el dialogo con Daniel en otra parte le pregunte si era feliz.
“Nose lo que es ser feliz, yo no estoy educado para ser feliz, yo soy un habitante de esta tierra de profundas cicatrices que aun llora los arrebatos acontecidos, primeros de los conquistadores y luego del mismo hombre blanco”
-Pero ahora no tienes arrebatos Daniel-
-¡Ingenuo de usted!... ¿Quien le dijo que no tengo arrebatos? Nosotros para los gobiernos somos una estadística, un número y nada mas. ¡Mire lo que es este desierto. Mire ese ferrocarril muerto y abandonado! No te das cuenta acaso que ya no une a los pueblos. Nosotros para los gobernantes solamente somos “pobladores de un desierto”, “somos indios de la montaña”, de la Puna, y precisamos muy poco para vivir. Pero sabes que también precisamos muy poco para morir, y morimos como abandonados. Morimos porque nos falto el agua; porque nos mordió la serpiente: porque el puma nos comió las crías de los animales. Pero también morimos todos los días un poco porque no tenemos electricidad; porque aun nos alumbramos con candiles y cocinamos en fogones juntando cada ramita entre las piedras; porque se nos mueren los rebaños por la falta de agua y comida; porque el medico no llego. Mi madre murió de una hemorragia sin llegar al hospital de Abra Pampa, pero cuando llegas al hospital te encuentras que es un centro derivador, una gran sala de primeros auxilios y con esto no salva vidas, hay gente mucha gente que muere por el camino, ¿y a quien le interesa que un coya muera? Si solamente somos un número, una estadística que nos miden con una curva y un grafico. Pero la realidad es que nos hacen sentir habitantes de cuarta. Nuestras raíces se van perdiendo cada día, hasta el carnavalito se pierde, como nuestros grandes festejos se van apagando cada año. Ahora ya se baila y se toca música bailantera de cuarteto en nuestras ciudades y localidades cercanas, que nada que ver con lo nuestro, y esto es un cachetazo a nuestra tradición a nuestras raíces. Aquí en las zonas rurales la vida no es fácil, no hay energía eléctrica ni medicina, ni medico, ni cura ni nada. Todo esta, pero todo falta, hasta el agua falta, pero lo mas triste es que falta la presencia o el apoyo de nuestros gobernantes. No hay planes serios para mejorar nuestra vida. No hay proyectos de mejoras por eso aun seguimos siendo arrebatados todos los días porque somos los eternos olvidados.
Por ultimo le pregunte al pastor de hundidos hijos y profunda mirada si realmente creía que esto era un problema de educación a lo que me respondió.
Mira yo soy un ignorante. La única sabiduría que tengo es la de esta tierra que amo, como también quiero a mis rebaños. No tengo la cultura del estudio, tengo solamente la cultura de esta vida en el medio de esta tierra. Me eduque solamente en mi trabajo que lo herede de mis padres. A nosotros no nos interesan las ambiciones de ustedes “los de la civilización”. Los coyas de la Puna vivimos sin que nos quite el sueño la riqueza, nuestra riqueza es nuestra forma de vida, sin moda, sin marca, sin modelos: sin ricos ni pobres vivimos al compás de la tierra y respetándola por todo lo que nos da, en cambio ustedes los de la cultura, no respetan al mundo ni al mismo hombre y menos aun a la tierra ni a los animales, ni a los árboles, ni al agua, ni al aire. Es que todo lo destruyen, todo lo contaminan y hasta todo lo corrompen y mi pregunta es ¿Ustedes nunca se plantearon el problema de la educación?... ¡Parece que no! Y por ultimo te digo este país desde que es país esta gobernado por hombres educados, universitarios, doctores, ¿y porque esta como está? Hay una gran ignorancia en ustedes que creen que la educación es solamente el problema de los pobres. El problema de esta patria mas que educación es de honestidad y hay muchos hombres “educados” pero no honestos porque son corruptos, por eso nosotros morimos fácilmente y vivimos mal.

Se acaricio suavemente su barba y me miró con mucha profundidad y silencio. Sentí que sus pupilas y su rostro, ademas de bondad y nobleza, expresaban un gran entendimiento de la vida. Sentí que aprendí mucho. Súbitamente enderezó su cuerpo sobre las piernas dejando la piedra que había usado como asiento. Ya un sol rojizo buscaba esconderse entre los cerros como apagando definitivamente el día. Le gritó a sus perros y comenzó arrear las llamas hacia los precarios corrales de su rancho en el medio de aquel desierto. Me quede contemplando al pastor y pensé seriamente que me encontré con un hombre de valor y sabiduría.


Walter Bonetto

domingo, 5 de febrero de 2017

Río Cuarto y el agua nuestra de todos los días

No es posible vivir sin agua, esto lo sabe todo el mundo, dado que es algo tan vital como imprescindible y cuando escasea la vida se nos altera. Siempre el agua potable en nuestra ciudad fue un problema que si bien ha tenido picos de solución, estos no trascendieron en el tiempo y en gran medida limitan nuestro desarrollo y calidad de vida.
Faltó conciencia en gran parte de la ciudadanía en cuidar el agua, pero también faltó conciencia en gran parte de los gobernantes y autoridades, tanto municipales como provinciales, en trabajar con mayor responsabilidad sobre este tema que actualmente amenaza con ser una gran tormenta en la ciudad de Río Cuarto.
Actualmente el EMOS ha anunciado públicamente, por los medios de comunicación local “que se proyecta hacer una nueva toma de agua y acueducto que saldrá doscientos millones de pesos” para remplazar quince de las treinta perforaciones que existen en la ciudad y que funcionan con bombas en base a energía eléctrica; estas bombas se instalan, en gran medida, por la falta de ingreso del caudal necesario a la galería filtrante en Tres Acequias, que son las que toman el agua y la envían por gravedad al tanque de reserva, La galería funciona desde su habilitación en el año 1931; fue una construcción realizada por Obras Sanitaria de la Nación y tomada como ejemplo por su calidad y rendimiento. Indudablemente que desde aquellos tiempos la ciudad ha crecido y el número de habitantes es como mínimo dos veces mayor, por lo tanto es posible que la galería filtrante resulte insuficiente, como también lo es el sistema de cloacas.
Pero hay otro problema mayor, el cual se convierte en el fantasma de la sombra de este caso, que fue degradando en su captación de agua a la galería filtrante y agudiza la situación que es: la excesiva extracción de áridos, qué desde mucho años atrás vienen haciendo sobre el sector. Según especialista del EMOS, indican que a la misma le ingresa solamente el 20% del agua que puede recibir por la bajante del curso del río, lo cual agrava el problema y lo sustenta en el tiempo.
En definitiva la extracción de áridos de manera indiscriminada y sostenida en el tiempo trajo como consecuencia este grave problema el cual se terminará solucionando con una inversión millonaria, la que pagaremos entre todos.
Ante esta situación cabe preguntarnos ¿No vieron las autoridades esta gran amenaza, o no la quisieron ver? ¿La provincia de Córdoba, no uso el poder de policía que le corresponde por ley, para impedir que se extrajera arena de ese sector, potencialmente peligroso, por la amenaza que ocasiona, el cual está bajo su responsabilidad? ¿Las autoridades de la ciudad de Río Cuarto, no tomaron las acciones correspondientes para reclamar con energía esta grave situación?
Indudablemente queda la sensación de que aquí parece que a nadie le importó nada, no se hicieron a su tiempo las cosas bien y entonces así llegamos a esta decadencia y así es como en gran medida el pueblo soportando nuevos aumentos de los costos de servicios y de impuestos en general, tendrá que pagar la negligencia de muchos de sus gobernantes, por no querer ver los problemas a su tiempo que causaban a un curso de agua, con la extracción indiscriminada de arena sobre el sector de toma de agua para la ciudad y aquí indudablemente existió un grave error y se observa claramente, salvo honrosas excepciones, que las autoridades estaban como dormidas sobre este tema.
Fue la Comisión Amigos de Río Cuarto desde hace unos cuatro años que llevó la preocupación a las autoridades y trató de despertar a la ciudad sobre esta situación lamentable. Así fue como pidió “la Banca del Ciudadano” en el “Concejo Deliberante” donde expuso el problema, que si bien no era ignorado, tampoco era atendido. También la Comisión Amigo trabajó todos los sábados durante cinco meses en la Plaza Roca de la ciudad, para juntar firmas sobre este tema y peticionar ante las autoridades municipales, provinciales y nacionales sobre la problemática de Río Cuarto vinculada a la extracción de áridos, y la necesidad de una planta de tratamientos cloacales para no seguir contaminando el río lanzando desechos sin tratar casi en su mayoría. Una carpeta con doce mil firmas fueron elevadas al gobernador de la Provincia, al intendente municipal y a la presidencia de la nación.
Si bien no hay solución concreta a la fecha, ya hay un anuncio de un llamado a licitación por una planta de tratamientos cloacales y también hay un proyecto para construir una nueva toma de agua, lo que es algo alentador. Todo esto si se concreta seria de gran utilidad y necesidad para nuestra ciudad, mas allá de un nuevo puente, que si bien es una obra interesante para nada es de primera necesidad como lo es el agua y las cloacas. Es necesario que las autoridades municipales y provinciales tengan claro estos objetivos de planeamiento y no se duerman en los laureles de cuáles son las prioridades para la ciudad y de lograrse las mismas que tareas como la extracción de áridos sea regimentada y controlada de manera tal que no vuelvan a afectar la infraestructura vinculadas con el abastecimiento de agua potable.

Walter Bonetto
5-2-2017